PARA QUÉ SIRVE (CÓMO ME SIENTO)
Dime, ¿para qué sirve escribir en este blog? ¿para qué sirve hablar contigo cinco veces al día? ¿para qué sirve echarte de menos? ¿para qué sirve echarte de menos? en definitiva, ¿para qué sirve quererte?
No confías en mí. Se puede desconfiar, puedes tener miedo, puedes encontrarte agobiado... pero lo principal es tener fe y esperanza en que todo se puede resolver. Yo tampoco confío en ti. Qué te piensas. A mí también me han dicho que te has liado más veces con Mario y que en Barcelona, tela marinera. Si tuviera que andar dando crédito a todo lo que me dicen sobre ti, te habría mandado a la mierda. Pero yo no miento. Lo puedes comprobar cuando quieras. Y cuando te des cuenta de que te equivocaste, las cosas ya no podrán ser igual. Porque el problema no es desconfiar, el problema es que no has sabido confiar cuando debes. Te pido fe y esperanza. Te pido que potencies lo que sientes por mí al máximo. Y también te pido que si alguna vez me quisiste, toda esta mierda que siguen echando encima nuestra, hazme el favor de comentármela... Porque no puedo soportar que me estés dando la cara bonita por el teléfono y luego me ocultes cosas. Eso no me haría desconfiar?
Por lo de acostarme con otros, no te preocupes, no sufras. Nunca te daré explicaciones, y el problema es que me las estás pidiendo. Tú y yo no estamos. Si algún día estamos, nos sentaremos y te lo contaré todo, con pelos y señales. Pero con una persona con la que estoy intentando volver, a la que estoy intentando darle cariño (porque te hace falta cariño y sé que el único que te lo puede dar soy yo), no puedo comprender que se deje llevar por las habladurías de la gente. Yo no le he contado a nadie ese bombazo que te dieron. Ni siquiera a Julián. Porque gracias a Dios, no tengo que andar pavoneándome de con quién me lío o a quien me tiro. En esta vida, antes, durante y después de conocerte, los que me conocen saben cómo actúo. No tengo que ir a saunas a meter mano a mis amigos para sentirme complacido de mí mismo.
Si quieres volver conmigo, hazlo. Si no lo quieres hacer, no lo hagas. Pero el pasado a una caja... y la caja la entierras. Por tu bien y por mi bien. Nos hacemos daño inútilmente por lo que ha ocurrido. Más veces no te puedo pedir perdón. Pero no quieras asesinarme. Más no te puedo pedir que me perdones... pero ya está bien. Deja el pasado enterradito... entierra las hachas de guerra que no te van a llevar a ningún sitio. ¿no te das cuenta que es lo que quieren? Si yo no publico en mi blog nada, no te habrías enterado. No comprendes que fue muy fácil para mí escribirlo??? Eso es como si te digo que ayer me acosté con uno. Porque estaba hablando contigo, si no... a lo mejor y te lo crees.
En lo de que soy una persona distinta a la que te enamoraste... es lo que hay!! Soy el mismo, no he cambiado. Quizá te permití muchas cosas... y por eso iban las cosas tan bien. Ahora no lo haré... Ahora tendré que permitirte y tendrás que permitirme. Porque el mojigato que hacía lo que quisieras se acabó. Ahora no te voy a coaccionar para quedar, ni para acostarme contigo, ni para nada de eso. Sólo te corregiré en el momento en que ya hayas cometido el error, antes no. Ya lo hice el último mes y no me fue bien.
Y a lo de que tú eres el que tiene la última palabra en lo de volver, no te equivoques. Si te piensas que voy a volver contigo para aguantar lo del pasado, vas por mal camino. Prefiero olvidarte, tener un buen recuerdo tuyo y dejarte marchar. No estoy dispuesto a aguantar de tus amigos u otra gente comentarios y despropósitos. Esto no es Melrose Place... aunque muchas veces lo parece. Y estoy hartito de comentarios, contigo no va nada. Y a ellos los voy a respetar si vuelvo contigo, por eso no te preocupes. Pero el viernes que viene vamos a hacer un ejercicio tú y yo de descargar toda la rabia y mierda que tenemos. Y por lo pronto te digo que después del viernes no me vas a oír hablar de tus amigos, pero atendiendo a la legítima defensa, no me puedes venir diciendo que siguen hablando de mí. Que no hablen más... ni bien ni mal. Que me entierren, cual pasado; yo ya les enterré. No quiero discusiones gratuitas con personas que no me interesan. Contigo estoy discutiendo porque creo que hay que limar asperezas.
Y deja el jueguecito de que me odias. ¿Por qué me odias? Ya me has cambiado durante toda la relación por tus amigos. Ya está bien... Estoy harto de eso. Y quiero estar contigo... muchísimo... pero te lo dije, no a cualquier precio.
Un corazón dolido te manda un beso de amor. Acéptalo en toda su pureza, cual flor. Y deja el pasado muerto y olvidado o esto no va hacia delante, sino hacia atrás. TE AMO, TE QUIERO... y te lo digo con todas las letras, melón, aunque no confíes en mí... seguiré luchando. Quiero ver un cambio en ti. Y quisiera ver el cambio de la persona de la cual me enamoré, porque sinceramente cuanto más lo pienso, tampoco te conozco. Te quiero muchísimo, pero das dos pasos hacia delante y diez hacia atrás. Tío, no empañes mi cariño... ya tocado y dolido.
0 comentarios