CARTA DESDE MI SOLEDAD, PARA TI, MI AMOR
Hola, aunque me han tirado los trastos por activa y por pasiva en Benidorm, y te los puedo enumerar, no quiero nada con nadie. Lo quiero contigo. Y es cierto... es una verdad quizá dolorosa, quizá te haga daño o te líe más, pero es así. Muchas veces pienso que este sacrificio no merecerá la pena, pero por otro lado pienso que estoy actuando desde el corazón. Y mi corazón me dice que "eres para mí". He escuchado en la playa la canción de Chenoa y he pensado mucho. Tú te has podido sentir absurda cenicienta, pero lo único que te puedo decir es que nunca quiero que te sientas absurdo, que pienses que eres reina de nada, porque mi corazón no me dice eso. Y eso lo tengo claro.
He llorado muchísimo por el tema de Jorge, se lo juega todo a una carta, y quizá es lo mejor para él o quizá no, pero lo tengo que respetar. Me ha dicho que me vaya con él, pero yo quiero estar contigo, sólo contigo. Y el hecho de que estés disfrutanto de tu soledad, me encanta. Ya puedes pensar cómo me he sentido yo muchas veces en las que o no has querido salir, o has trabajado, o tenías cosas que hacer. Disfrutar de la soledad no es malo, te va a dar una dimensión que no conocías. Vas a poder pensar, aclararte y sentir. Siente... siente mucho, tal y como lo hago yo. Estoy deseoso de llamarte para escuchar tu voz. Me da miedo, me da vergüenza, y si eso no es sentir, explícame tú... tengo ganas de que entres en este blog secreto, tuyo y mío y disfrutes de todo lo que te estoy escribiendo desde el corazón. Recuerda que tú también lo podrás hacer. Tengo muchas ganas de sentir tu aliento en mi nuca, tus besos en mi boca y tus abrazos. Deseo dormir contigo, decirte al oído que eres especial y que todo lo que te propongas lo vas a conseguir. Ya verás cómo sí. Tío, te echo muchísimo de menos, y estas fiestas van a estar deslucidas porque me faltas tú.
Si mañana pillaras un autobús o me dijeras que fuera a por ti, lo haría con los ojos cerrados. Quizá no es lo mejor, pero deseo verte, acariciarte y removerte la cabeza, melón. Quiero volver contigo, que lo sepas, y estoy dispuesto a perdonar... tú también? Espero que sí.
Un caluroso beso, bombón... Y recuerda, nuestro cuento, por muchas madrastras malvadas, no ha acabado. Déjame probarte el zapatito de cristal y ser felices para siempre. Te amo, príncipe.
FDO.- TU PRÍNCIPE FELIPE... O TU SEÑOR DEL ANTIFAZ.
0 comentarios